Cuando nuestros hijos necesitan energía extra de nosotros
Cuando nuestros hijos atraviesan una condición de salud, una discapacidad o requieren necesidades especiales—ya sean físicas, mentales o emocionales—necesitan energía extra de nosotros. Naturalmente, responderemos a estas situaciones con nuestro cuerpo, alma, mente y corazón. Sin embargo, cuando damos todo de nosotros, terminamos agotadas y sin poder satisfacer nuestras propias necesidades básicas de Energía Vital, y, además, sin poder brindar a nuestros hijos la mayor energía que requieren y merecen de nosotros.
Es posible ser literalmente un canal y un recipiente de energía infinita para nosotras mismas y para nuestros hijos. Todo comienza al tomar conciencia de que eres un ser divino, y cuando permites que tu espíritu guíe tu vida de manera congruente, nutrirás positiva y profundamente a tu hijo y a ti misma. Por eso es tan importante usar esta conciencia: así, una vez que la crisis pasa y tu estado de supervivencia cambia, puedes regresar a tu centro, a tu ser espiritual, y mientras ajustas tu energía simplemente al estar en contacto con tu espíritu, puedes iniciar tu proceso de sanación interna.
Limpiar todo aquello que drena tu energía—hábitos antiguos, emociones atrapadas, creencias del pasado, recuerdos, patrones o pensamientos repetitivos, relaciones, lugares, etc.—es esencial para convertirnos en un canal más limpio, puro y neutral, capaz de ser un recipiente de energía amorosa, infinita y pura para nuestros queridos hijos.
Con todo mi amor,
Alena