Experimentar desde un lugar de amor
Mamás, algo que aprendí después del tratamiento de mi hijo fue a estar cada vez más cerca de mi Alma. Hoy, mi personalidad está mucho más alineada con mi Alma y mis experiencias de vida han cambiado profundamente y de manera positiva. Al darle voz y poner en primer lugar a mi Alma y no a mi mente, mi vida se transformó: ahora estoy más enraizada, más coherente, en paz, con certeza, plenitud y mayor salud, por nombrar solo algunos de los beneficios.
Hoy quiero recordarte que el Alma desea vivir experiencias para alinearnos con nuestra verdadera esencia, con quienes realmente somos. Muchas veces atravesamos experiencias difíciles para dar un gran salto de evolución. Las crisis no son necesarias, pero sí son una forma común de crecer y evolucionar. Ante estas circunstancias, un mensaje clave para tu Alma es pedir vivir la experiencia de la manera más amorosa posible.
Primero, ábrete a la experiencia. Siente profundamente, vívela con todo tu ser. Luego, crea un espacio para conectar con tu corazón, respira desde allí y di en voz alta o en silencio:
“Alma mía, deseo vivir esta experiencia de la forma más amorosa y gentil posible.”
Si la experiencia es con tu hijo, habla al Alma de tu hijo:
“Puedes elegir vivir esta experiencia de la manera más amable y amorosa para tu cuerpo, mente y espíritu.”
Después de este mensaje, permite que tu Alma (o la de tu hijo) se exprese libremente. Haz espacio cada día para conectar con tu voz interior entrando en silencio y respirando conscientemente. Luego, mantente atenta a las pequeñas cosas durante el día: conversaciones, pensamientos, cómo se va desarrollando la experiencia, para que puedas comprender a tu Alma, lo que tu Alma desea y cómo incluso una experiencia desafiante puede ser también amorosa.
Si lo deseas, toma algunas notas cada mañana o cada noche, llevando un registro de cómo estás viviendo esta experiencia desde un lugar más gentil. No necesitamos vivir desde el sufrimiento, el miedo o el drama. Podemos experimentar, aprender, integrar la lección y crecer desde un lugar de amor